viernes, 9 de diciembre de 2011

500 días con ella

Tom finalmente aprendió que no existen los milagros. No existe tal cosa llamada destino. Nada está destinado a ser. Él lo sabía. Estaba seguro de ello ahora.
-Mi nombre es Tom.
-Encantada de conocerte.
-Yo soy Otoño.

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