domingo, 18 de diciembre de 2011

Gigantes hacia la victoria

No dejo de tener la esperanza de que algún día tendremos hijos.
Me los imagino corriendo por la casa, los oigo jugando en el jardín o corriendo hacia nuestra cama durante una tormenta.
Y me veo leyéndoles cuentos y enseñándoles canciones.
No dejo de pensar, en cuánto se puede llegar a querer, a alguien que aún no conoces.

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