A mi chica de Garwey:
Eres un angel por ir a ver a mis padres.
Ya te dije que mi madre no te odiaba, bueno en fin.. ya no.
Estás en mi fuerte donde solía ir a meditar.
Aquí es donde me quedé pensando en ti, después de vernos por primera vez.
Al principio no me parecistes real, nunca había visto tantos colores en una chica, pero era como si siempre hubieras estado allí, tú y todos tus colores.
¿Recuerdas lo primero que me dijiste?
-Me he perdido.
A mi no me pareciste estar perdida

No hay comentarios:
Publicar un comentario